El IPIM desaceleró fuerte tras el salto de abril, aunque acumuló 14,4% en el año y 34,5% en los últimos doce meses
La inflación mayorista mostró una desaceleración en mayo y subió 2,5%, luego del fuerte salto de 5,2% registrado en abril. El dato marcó una moderación en el avance de los precios al por mayor, aunque los costos productivos todavía mantienen una presión significativa sobre la economía.
Según informó el INDEC, el Índice de Precios Internos al por Mayor acumuló un incremento de 14,4% en los primeros cinco meses de 2026. En la comparación interanual, la suba llegó al 34,5%.
El resultado de mayo dejó al indicador más cerca de los niveles observados durante el primer trimestre del año, después de un abril marcado por el impacto de la crisis energética global y el encarecimiento de insumos clave.
Productos nacionales e importados
El aumento mensual del IPIM estuvo explicado por una suba de 2,5% en los productos nacionales y de 3,1% en los productos importados. La dinámica mostró una presión más repartida entre distintos sectores, a diferencia de abril, cuando el salto estuvo más concentrado en el petróleo y el gas.
Entre las divisiones con mayor incidencia sobre el índice general se destacaron sustancias y productos químicos, que aportaron 0,65 puntos porcentuales; energía eléctrica, con 0,25 puntos; productos refinados del petróleo, con 0,24 puntos; alimentos y bebidas, con 0,22 puntos; y petróleo crudo y gas, también con 0,22 puntos.
La energía eléctrica volvió a mostrar el incremento mensual más alto, con una suba de 14,7%. También se destacaron sustancias y productos químicos, que avanzaron 7,2%, mientras que los productos importados registraron un aumento de 3,1%.
En cambio, los productos primarios tuvieron una variación más moderada, de 1,7%. Dentro de ese segmento, la baja de 11,7% en productos pesqueros compensó parcialmente los aumentos registrados en otros rubros, como agropecuarios y petróleo y gas.
Qué pasó con las manufacturas
Dentro de las manufacturas, los incrementos fueron más contenidos. Alimentos y bebidas subieron 1,9%; textiles, 2,9%; papel y productos de papel, 2,6%; y maquinaria y equipos, 1,4%.
El dato resulta clave porque los precios mayoristas funcionan como una señal anticipada sobre los costos que enfrentan empresas, comercios e industrias. Si bien no se trasladan de manera automática ni inmediata al consumidor final, pueden incidir en la evolución de precios minoristas durante los meses siguientes.
En términos interanuales, los mayores aumentos se registraron en petróleo crudo y gas, con una suba de 72%; productos refinados del petróleo, con 64,5%; y productos primarios, con 48,8%. Los sectores vinculados a la energía siguen apareciendo como uno de los principales focos de presión sobre la estructura de costos.
La moderación de mayo llegó en un escenario de mayor distensión internacional tras la tensión en Medio Oriente y la baja del precio del petróleo respecto de los máximos alcanzados durante el conflicto. De todos modos, la evolución de la energía, los combustibles y los insumos químicos seguirá siendo una variable central para medir si la desaceleración de los precios mayoristas puede sostenerse durante el segundo semestre.
